¿Qué ha pasado para que, de nuevo, tres de cada cuatro españoles quieran ser funcionarios; para que las madres vuelvan a soñar con ver a sus hijos convertidos en jefes de negociado; para que las academias preparatorias tengan que doblar turnos? Pues ha pasado y pasa José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, el socialismo, uno de cuyos efectos más notorios es la desaparición de las oportunidades de negocio en el ámbito privado y la expansión elefantiásica del sector público. Pero con ZP la administración para la que trabaja puede entrar en bancarrota de un día para otro.